Corrientes de aire y filtraciones: identificá las causas y prevení el problema

Corrientes de aire y filtraciones: identificá las causas y prevení el problema

Las corrientes de aire y las filtraciones en el hogar pueden parecer un detalle menor, pero con el tiempo generan incomodidad, aumentan el consumo de energía y pueden provocar humedad o deterioro en las paredes. Detectarlas a tiempo y actuar de manera preventiva es clave para mantener una vivienda confortable y eficiente. En esta guía te contamos cómo reconocer el problema, repararlo y evitar que vuelva a aparecer.
¿Por qué se producen las corrientes de aire?
Las corrientes de aire se originan cuando el aire exterior entra por pequeñas aberturas o fallas en la estructura de la vivienda. Esto puede suceder alrededor de ventanas y puertas, en el techo, en el piso o en los puntos donde pasan cables y cañerías. En invierno, el aire frío se cuela hacia el interior; en verano, el aire caliente puede ingresar y afectar la climatización.
En casas antiguas, las filtraciones suelen deberse a marcos de madera desgastados, burletes resecos o falta de aislación. En construcciones más nuevas, pueden aparecer por una mala colocación de aberturas o por un sellado deficiente en las juntas. En cualquier caso, el resultado es el mismo: pérdida de confort y mayor gasto energético.
Cómo detectar el origen del problema
El primer paso es identificar de dónde entra el aire. Podés hacerlo con métodos simples:
- Prueba con la mano: pasá la mano lentamente por los bordes de ventanas, puertas y zócalos. Si sentís una corriente fría, hay una filtración.
- Prueba con una vela o incienso: apagá ventiladores y cerrá las ventanas. Encendé una vela o un palito de incienso y observá si la llama o el humo se mueven. Si lo hacen, hay una entrada de aire.
- Revisá visualmente: buscá grietas, juntas abiertas o burletes deteriorados.
- Medición profesional: un técnico puede realizar una prueba de presurización (blower door test) para detectar fugas invisibles y medir el nivel de hermeticidad de la vivienda.
Una vez que sepas dónde está el problema, podrás decidir si lo solucionás vos mismo o si necesitás ayuda profesional.
Zonas donde suelen aparecer filtraciones
Algunos sectores del hogar son más propensos a las corrientes de aire:
- Ventanas y puertas: los burletes resecos, los marcos flojos o las juntas sin sellar son causas frecuentes.
- Techo y cielorraso: las filtraciones pueden aparecer alrededor de luminarias, ventilaciones o accesos al entretecho.
- Pisos y zócalos: las uniones entre el piso y la pared pueden dejar pasar aire, especialmente en viviendas con pisos de madera.
- Conductos de ventilación y extractores: si no están bien sellados, pueden funcionar como canales de entrada de aire exterior.
- Cañerías y cables: los orificios por donde pasan pueden dejar espacios sin sellar que permiten el paso del aire.
Cómo reparar las filtraciones
Una vez localizado el punto de ingreso, es momento de sellar correctamente:
- Reemplazá los burletes: los burletes de goma o espuma pierden elasticidad con el tiempo. Cambiarlos mejora notablemente la hermeticidad.
- Sellá con silicona o masilla: aplicá sellador en las juntas de ventanas, puertas y grietas visibles.
- Aislá el acceso al entretecho: colocá burletes o aislante térmico en la tapa del acceso para evitar pérdidas de calor.
- Sellá los pasajes de cables y caños: usá espuma expansiva o masillas específicas para evitar filtraciones.
- Revisá la aislación térmica: si las paredes o el techo tienen poca aislación, puede ser necesario reforzarla. Esto no solo reduce las corrientes de aire, sino que también mejora la eficiencia energética.
Asegurate de usar materiales adecuados para el tipo de construcción y de mantener una ventilación controlada para evitar problemas de humedad.
Cómo prevenir futuras filtraciones
Una vez solucionado el problema, es importante mantener la vivienda en buen estado para evitar que reaparezca:
- Revisá burletes y sellados cada año: especialmente después del invierno o de lluvias intensas.
- Mantené una ventilación adecuada: una casa bien sellada necesita ventilación controlada para conservar un aire interior saludable.
- Controlá el consumo energético: si notás un aumento repentino en el gasto de gas o electricidad, puede ser señal de nuevas filtraciones.
- Solicitá una auditoría energética: un profesional puede evaluar el aislamiento y detectar puntos débiles antes de que se conviertan en un problema mayor.
Un hogar sin filtraciones es un hogar más confortable
Eliminar las corrientes de aire no solo mejora el confort térmico, sino que también protege la estructura de la vivienda y reduce los costos de energía. Con un mantenimiento regular y algunos ajustes simples, podés lograr que tu casa sea más eficiente, saludable y agradable durante todo el año.










